martes, 22 de febrero de 2011

¿Somos tan punitivos como parecemos?

Me gustaría compartir con vosotros la pregunta que me hago habitualmente: ¿realmente somos tan punitivos como parecemos?
En un principio se podría decir que si, efectivamente si miramos a nuestro alrededor sería posible asegurar e incluso afirmar que si pudieramos nuestra ley sería la del talión.
Sin embargo, hay que tener en cuenta una serie de factores, y es que cuando se sufre un delito, automaticamente uno se convierte en víctima y desde ese momento se empieza a pensar como le gustaría a uno que se recordara lo sucedido y lo que sucederá.
Se tienen sentimientos encontrados de miedo, vulnerabilidad, verguenza e ira. La "sed de venganza"se convierte en un sentimiento habitual en las victimas y sus allegados. El error puede ser cuando se intenta demonizar y calificar como un sentimiento malo y negativo estas ganas de venganza , esta hostilidad.
¿Por qué? porque como seres humanos que somos es parte de nuestra naturaleza tener ciertos sentimientos o incluso pensamientos calificados como "politicamente no buenos", pero también es verdad que el ser humano puede razonar, dejarse guiar y evolucionar, y el trabajo de los profesionales de la justicia, debería ser dar la oportunidad a las victimas para que de la hostilidad y la ira pasen a la reconciliacion, especialmente consigo mismos. Estos sentimientos si bien parecen antagónicos son las diferentes paradas en un mismo camino hacia la restauración emocional de estas victimas tras el daño sufrido.
En ocasiones me preguntan si muchas víctimas acceden a participar en un proceso restaurativo, aunque pueda parecer extraño a simple vista, son muchas las que acceden y eso que a veces lo hacen por mera curiosidad, y diciendo que ante todo desean que el infractor pague lo que les ha hecho. Lo que hacemos nosotros no es decirlas que no deben tener estos pensamientos sino animarlas a que cuenten todo lo que sienten....y es que para sorpresa de muchos, las victimas de delitos suelen desear sobre todo una reparación moral que comienza siendo escuchadas porque al final comprenden qué ocurre en un proceso penal: el juzgado le dice al infractor qué ha hecho mal, pero no va a dejar a las victimas mostrar a este delincuente por lo que estan pasando debido a su mala conducta, y es que realmente la mayoria de las víctimas no quieren más condena, quieren que el infractor reconozca lo que han hecho, esto tan sencillo y a la vez tan complicado, para las victimas supone un reconocimiento como personas, transformar la humillación en honor, la ira en superación.
Por eso la muchas de las personas que reclaman penas más duras y más castigo, en realidad nunca han sido victimas y nunca han pasado por un proceso penal en los tribunales.
A estas personas les ofrecería dos opciones de justicia:
  1. una justicia centrada en la reparación del daño, ( demostrando así que la preocupación principal es la victima)y en la reintegración de esta victima y si es posible del infractor ( demostrando que nos preocupa el bienestar y la seguridad de la comunidad, y deseamos un mundo mejor con menos infractores cometiendo delitos y con menos victimas aisladas de su entorno porque no han superado su trauma)
  2. una justicia que concibe el delito como una violación de la norma, en la que el estado es la victima y se centra de forma exclusiva en qué castigo se va a imponer al infractor.

Muchas veces oigo que no hay justicia, que no se ha hecho justicia, por eso qué mejor forma de tomar conciencia de qué es justicia que participar activamente en la toma de decisiones, esto se consigue con la justicia restaurativa, ya que lejos de dejar que todo se haga por terceras personas ajenas totalmente a las partes, con esta justicia se va a asumir una posición madura y responsable participando de forma directa en todo el proceso ( en el plan de reparación del daño, en el compromiso del infractor para con la victima...) Quien sabe si a través de esta Justicia Restaurativa, ( opción 1º) la opinión del ciudadano sobre la justicia pueda mejorar...

2 comentarios:

hav dijo...

Entonces si somos punitivos? creo que es una cuestion cultural, vivimos en una cultura punitiva debido a la falta de una adecuada canalización de emociones y traumas personales y sociales, la justicia restaurativa ofrece una vía a la transformación no solo de personas, sino de culturas, para mi, si somos punitivos, porque pensamos que no existe otro camino (o por lo menos no lo vemos), la justicia restaurativa es precisamente como dijo Howard Zehr un cambio de lentes.

Virginia Domingo de la Fuente dijo...

Efectivamente te doy la razon, pensamos que no hay más camino, el articulo era abierto porque esperaba vuestros comentarios. Te doy toda la razón, efectivamente existe un desconocimiento de las grandes ventajas de la justicia restaurativa y creen que se trata de ser "blandos" con los infractores...Por eso hace falta más concienciación de que hay caminos diferentes y con mejores resultados. Agradezco tu comentario y espero que haya más. Gracias

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